Conducto bloqueado vs. mastitis: cómo reconocerlos y tratarlos.

Ago 31, 2018

Una de las grandes bendiciones luego de tener un hijo, es poder darle pecho. Amamantar es un acto noble y quizás la manera más sutil de ir formando un vínculo estrecho con tu criatura. Pero, como todo en la vida, tiene su lado oscuro: a veces las mujeres producimos tanta cantidad que quizás termines con molestias (o por el contrario, al decidir dar fórmula puede que sea un proceso lento y doloroso mientras la leche va secándose). Así que la pregunta del millón es: ¿cómo reconocer si lo que sientes es la famosa mastitis o un simple conducto tapado? ¡Sigue leyendo!

Obstrucción en conductos

Dos de cada tres mujeres han sufrido de conductos tapados en su etapa de lactancia. ¡Es más común de lo piensas! Lo curioso es que puede ocurrir de la nada: desde una alta producción en leche, mala posición al dormir, en los primeros días tras el parto (mientras esperas que baje la leche), un bebé que no toma correctamente y hasta por un sostén o ropa ajustada.

Si es tu caso, notarás que tienes una bolita (o varias) en el seno; usualmente se presenta con hinchazón o dolor, además de causar rojez en el área. Otro signo de conductos bloqueados puede ser que tu bebé no quiera tomar de ese pecho pues el flujo es muy lento.

Mastitis

Aquí es donde la cosa se pone difícil, sobre todo para las madres primerizas: la mastitis por lo general comienza con los mismos síntomas de los conductos bloqueados. Sin embargo, debes saber que la mastitis se ocasiona por una bacteria, es decir, es una infección como tal, por lo que sí está avanzado es posible que notes fiebre, la piel se torne de un color más intenso y dolores más agudos.

¿Cómo resolver el problema?

Aunque en ambas situaciones necesitas descansar tanto como puedas, es probable que un conducto tapado se solucione por sí mismo en un período de 24 a 48 horas. En lo posible, trata de que tu bebé tome de forma correcta y que su barbilla esté paralela a donde tienes el dolor. También puedes aplicar compresas calientes o baños de agua tibia para “derretir” la bolita y que la leche salga más fácilmente. La extracción manual es recomendable pues puedes ir sacando la leche a tu ritmo. Prueba: Medela Manual Breast Pump.

La mastitis por su parte requiere de tratamiento médico. Pero toma en cuenta que los doctores suelen esperar 24 horas o más para mandarte antibióticos (aparentemente el uso de los mismos causa otros males). Todo depende de lo avanzada que esté la infección, si presentas fiebre y si lo síntomas empeoran con el paso del tiempo.

¿Debo dejar de dar pecho?

A menos que tu médico indique lo contrario, ¡no! De hecho, en mujeres con conductos bloqueados o mastitis se recomienda dar pecho a libre demanda o más seguido. Digamos que es uno de los primeros remedios que se indica. Lo ideal es ofrecer el seno que tiene problemas, pero si resulta muy doloroso puedes intercalar ambos o utilizar un extractor que ayude en el proceso.

Contrario a lo que dicen los cuentos de las abuelas, si sufres de mastitis o conductos obstruidos, tu leche no se va a “pudrir” o ni va a enfermar a tu niño. En todo caso, lo aconsejable es acudir al doctor ya que cada mujer es distinta.

 

Imagen vía Pixabay

Leave A Comment

Más reciente