5 Formas sencillas de reducir el azúcar en tu dieta

Nov 8, 2017

Cuando queremos perder peso y comenzar a vivir una vida más saludable, es necesario hacer cambios. Lo importante aquí no es tener una mentalidad de “dieta por seis meses y luego sigo igual”… ¡Al contrario! Es por eso que si busca reducir el azúcar de tu alimentación, lo principal es ir despacio para acostumbrarte poco a poco y no salirte del camino.

Contrario a lo que la mayoría puede pensar, el azúcar –cuando no es refinado ni procesado— no es dañino para el organismo. El problema viene cuando consumimos dulces, gaseosas o químicos en altas cantidades que hacen estragos en nuestra silueta y salud en general.

Personalmente, reconozco que desde pequeñita he tenido una fascinación por los dulces en todas las formas y colores posibles. Si bien no he tenido afecciones como la diabetes, desde hace un tiempo para acá he ido incorporando ciertos hábitos para no caer en una adicción (¿sabías que el consumo de azúcar se considera tan potente como el alcohol y las drogas?). Aunque hoy en día sigo con mi sweet tooth, ahora he aprendido a elegir cuidadosamente.

Para ayudarte a tomar la decisión, te mostramos cinco trucos fáciles para cortar los azúcares de tu dieta sin morir en el intento.

Crédito de la imagen: Flickr

  1. Adiós a las sodas

    En Venezuela, mi país natal, teníamos la costumbre de desayunar, almorzar y cenar con sodas comerciales, hábito que dejé atrás apenas me mudé a los Estados Unidos. Sé que es difícil, pero ni siquiera las versiones sin azúcar o sin calorías le hacen un favor a tu salud.

    Mejor opta por agua natural, té o, si extrañas las burbujas, prueba el agua con gas (ahora hay una tendencia de marcas con sabores frutales, cero calorías, sodio o aditivos). También la puedes preparar en casa con fresas, pepino, naranja, limón… Las opciones son infinitas y el costo será menor a largo plazo.

  2. Apuesta por endulzantes naturales

    Mi preferido es la estevia, pues no contiene químicos impronunciables como las otras opciones del mercado. Cuando se trata de azúcar granulada, me he adaptado a la versión en coco –su textura, color y olor es similar al azúcar morena y funciona en postres, panes o pasteles. ¡Verás que es cuestión de acostumbrarse al sabor!

  3. Meriendas inteligentes

    Para evitar el famoso sugar crash a mitad de la tarde, cambia tu típica barra de caramelo por meriendas más saludables como las almendras, yogur, veggie chips o, si no resistes la tentación por el dulce, dátiles o chocolate oscuro.

    No siempre es fácil mantenerse en el régimen cuando tienes hambre, sobre todo en un día arduo de trabajo, pero prepararse es clave cuando de reducir el azúcar se trata.

  4. Come balanceadamente

    Parece mentira, pero comer balanceado –con porciones correctas de proteína, vegetales y carbohidratos— te hará sentir con más energía durante el día y sin necesidad de querer una rebanada de pastel de chocolate cada media hora.

    Los químicos en los alimentos chatarras o procesados disparan en el cerebro las ganas de comer más de lo mismo, ¡incluyendo dulces! Como ves, todo va de la mano en tu cuerpo. Así que opta por un desayuno saludable, un almuerzo delicioso y una cena ligera, además de snacks como los que mencionamos arriba, que te ayuden a controlar los antojos y la ansiedad.

  5. Cae en la tentación… ¡De vez en cuando!

    A menos que tengas una voluntad de acero, es imposible apegarse a una dieta rígida por el resto de tu vida. Live a little! Si bien consumir azúcar procesada diariamente puede jugar con tu salud, permítete un gustito de vez en cuando si así lo deseas. Tu postre favorito en un date-night, una paleta en un día caluroso o un pedacito de pastel en tu cumpleaños te ayudarán a entender que eso sólo se reserva para ocasiones especiales. Y quizás, ¿por qué no crear una versión más saludable de tu receta preferida?

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